
Se suele imaginar que el cabello de los hombres es naturalmente fuerte, pero su estructura no es tan resistente como aparenta. Su fibra sufre a diario: lavados demasiado frecuentes, sudor, geles o ceras agresivas, roce repetido del casco o la gorra. Todo ello acaba debilitando la cutícula y deja el pelo más seco, apagado y quebradizo.
Este eBook le explica por qué la cabellera masculina es sensible a esas agresiones y cómo reacciona. Le enseña a detectar los hábitos que debilitan su pelo y a establecer una rutina más respetuosa.