
El ritual
Cuatro gotas, por la noche
Un aceite mal aplicado se queda en la superficie y hace brillar. El orden de los gestos lo cambia todo.
Sobre barba seca
Aplique sobre una barba limpia y seca. Sobre pelo mojado, el aceite resbala sobre el agua en lugar de penetrar, así que hace falta el doble para el mismo efecto.
Caliente en la palma
Tome de tres a cinco gotas y frote las manos una contra otra. Un aceite templado se reparte mucho mejor que uno frío recién salido del frasco.
Suba hasta la piel
Pase los dedos por debajo de la barba y masajee la piel del mentón, no solo los largos. Es ahí donde se juega la tirantez.
Peine para terminar
Una pasada de peine o de cepillo reparte lo que queda y coloca el pelo en su sentido. Es ese gesto el que disciplina los remolinos.



